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miércoles, 23 de mayo de 2012

This must be the place (Un lugar donde quedarse)

No suelo comentar estrenos ni películas recientes, pero voy a hacer una excepción, ya que esta película me gustó tanto que me dije: "¡Se merece una entrada ya!". La que avisa no es traidora: sabéis que siento predilección por las películas más bien diferentes.
"Si lo pienso bien, últimamente me han ocurrido muchas cosas raras..."
"El miedo es  importante para ayudarte a tomar decisiones, pero al menos una vez en la vida conviene no tener miedo" - "¿Y cuándo has decidido no tener miedo?" - "En este momento"
Sean Penn interpreta a Cheyenne, una vieja estrella del rock gótico (de la new wave - post punk de los ochenta), con una vida que le resulta inmensamente aburrida y vacía. Nada parece tener sentido, hasta que un día decide ir tras el criminal nazi a quien su difunto padre persiguió y buscó durante toda su vida. Cheyenne se marca un objetivo: vengarse de ese nazi que torturó a su padre. Y así, se embarca en un viaje lleno de experiencias hacia un renacer, marcado por las personas que conocerá a lo largo del camino.

Cheyenne: Maletas con ruedecitas, ¡qué invento!
"¿Qué estás haciendo? ¿Intentas encontrarte a tí mismo o algo parecido?" - "No, no estoy buscándome a mí mismo. ¡Estoy en Nuevo México, no en la India!"

Así presentada puede queno resulte muy atractiva. Hay diversidad de opiniones sobre ella (es la típica obra que "amas u odias") Es una cinta rara, distinta, pero convincente, llena de pequeños detalles para la mente atenta. Mezcla el drama con la comedia y la "road movie", hace incapié en el absurdo y el "vacío" y nos deja alguna que otra escena memorable. 
"El problema es que pasamos demasiado rápido de la edad en que decimos mi vida será así a la que decimos así es la vida"
En mi opinión, el personaje principal (peculiar y excéntrico) está muy logrado. A veces vive en su propio mundo (tiene cada salida...), y otras pude ser crítico y sarcástico. En Cheyenne se aprecian cambios a lo largo de la cinta, va evolucionando hasta llegar al final (que no voy a desvelar, por si esta entrada convence a alguien) Excelente trabajo de Sean Penn, sin duda.

"Es un problema muy común entre los jóvenes, la distracción"
También hay que destacar la fotografía, ya que Paolo Sorrentino nos brinda unas imágenes muy hermosas a lo largo de toda la película. Respecto a la agradable banda sonora, podemos encontrar un "momento Iggy Pop" con "The Passenger"  (tema que le va al film como anillo al dedo), un concierto de David Byrne y a Gavin Friday, entre otros.

Consejos de belleza de Cheyenne a las chicas en el ascensor: cómo hacer que no se vaya el color del pintalabios.

Espero que os haya gustado la entrada. Si algo va mal, hacédmelo saber ;) y, como diría Cheyenne:
"Les pido perdón. Pero tengo que decir que lo he hecho a posta"

viernes, 18 de mayo de 2012

Crónica: Hardcore Superstar + Katana. Gijón.

Eso de llegar más de una hora antes del concierto está bien, pero que muy bien, porque puedes disfrutar de una, ¿cómo decirlo?, privilegiada posición en primera fila, donde estaba yo ayer. Y es que esta es la historia de la niña que gritó: vi el cartel de los Hardcore Superstar y se me escapó una aguda (y sin sentido) exclamación. Para este tipo de cosas soy así. Comento que llevo siendo fan de esta banda desde hace ya bastantes años. No voy a irme mucho por las ramas, ahí va la crónica con algunas fotos que tomé:

Katana

 
Los encargados de caldear el ambiente antes de que los Hardcore Superstar nos atacaran fueron Katana. Había leído algo de ellos, aunque nunca les había prestado la debida atención. Error por mi parte. Fueron el descubrimiento de la noche. Nada más entrar en la sala, antes de que empezasen, lo que más me llamó la atención fue que habían decorado el escenario con dos enormes cabezas con cascos de samurái a los lados del escenario. Si es que el propio nombre del grupo nos da una pista sobre la temática de sus canciones... Y, por supuesto, en un determinado momento, el cantante desenfundó una katana y se puso a hacer algunos movimientos con ella. Cómo no. En el escenario estuvieron bien, contundentes y correctos, eso sí, el cantante no paraba quieto y no dejaba de mirarnos con una mueca un tanto amenazadora. No faltaron canciones como "Living Without Fear", "Blade Of Katana" (si no me equivoco) o "Heart Of Tokio", y también interpretaron alguna pieza de su nuevo álbum. Precisamente con "Heart Of Tokio" se despidieron, y acabamos cantando el estribillo con ellos. Me dejaron una buena impresión, habrá que investigar más sobre ellos.

Hardcore Superstar

Tocaba esperar con impaciencia. Por fin, un ratito después - que se me hizo una eternidad - de que se despidieran los teloneros, salieron a escena Hardcore Superstar, que derrochaban energía. ¡Por fin iba a tener esa ración de Hard Rock, casi Heavy, macarra y desvergonzado, sin edulcorantes y directo! Empezaron con "Sadistic Girls", tema que abre su último disco de estudio, "Split Your Lip". Yo estaba más bien situada cerca de Martin, el bajista, pero Jocke Berg (el cantante), a quien casi no le quedaba piel sin tatuar y no paró quieto ni un instante, se pasó medio concierto en frente de mí, o sea, que perfecto. En ese momento me arrepentí de no haber llevado mi cámara, porque tuve que hacer fotos con el móvil. Pero bueno, continuemos con la crónica. 
No recuerdo muy bien el orden ni todas las canciones, pero no fallaron "Medicate Me" o "Dreamin' In A Casket". Gran momento cuando tocaron "Kick On The Upper Class", una canción con una actitud bastante punk, por decirlo de alguna forma, pero mejor aún cuando vino "Wildboys". Desfase. 

 
El único tema "suave" del set list fue ese "Run To Your Mama", interpretado por Jocke y Vic Zino, el guitarrista. Por cierto, éste último, no sé muy bien cómo, me "cayó encima" (creo que iba a por la que tenía al lado o algo), y casi me mata del susto. Corramos un tupido velo. También interpretaron "Someone Special" y "My Good Reputation", con la que, en teoría, se despidieron... pero bueno, todavía quedaban los bises, o como ahora a la gente le gusta llamarlo, el encore. 
Se hicieron un poquito de rogar, hasta que coreamos el "oé-oé" (creo que es una especie de palabra mágica, como el "por favor" en los conciertos, en  serio). Regresaron al escenario con "Moonshine", coreada por el público. A continuación, nos deleitaron con "Last Call For Alcohol", en la que, de pronto, Jocke preguntó que quién quería subir al escenario a cantar con ellos, y, ¡ale!, "pa'llá" fuimos unas cuantas personas (a mí me sacó el bajista, qué majete), que saturamos completamente el espacio y nos dedicamos ha hacer pogo. Me tocó pegada a Adde, el batería, para atrás (y en una de estas, casi me estampo contra los platillos). Y, allí arriba, a pleno pulmón, cantamos una y otra vez el estribillo. Increíble. Cuando al fin bajamos, llegó el gran momento de la noche. Ya sabíamos lo que se nos venía encima (y no Vic Zino, precisamente), la celebérrima y absolutamente genial "We Don't Celebrate Sundays", la canción de Hardcore Superstar por antonomasia. La coreamos palabra por palabra. Uah. Y así, terminaron, no sin antes advertirnos de que nos acordásemos de sus caras, porque volverían. Eso espero, porque hacía tiempo que no desfasaba ni me lo pasaba tan bien en un concierto. Increíbles. Realmente espero volver a verlos lo más pronto posible, porque eso si que fue un show. Eso sí, como tengo que quejarme por algo, diré que no tocaron "Into Debauchery", mi favorita. Para el próximo...

Después del concierto, tras esperar un poco, fui, junto con un par de chavales y una chica que conocí antes del concierto, muy majos, a hacerme fotos con Jocke Berg y con los guitarristas de Katana. Y aquí os dejo una de las fotos que me hice con el rubiales-guitarrista de Katana... un tanto alternativa:

lunes, 14 de mayo de 2012

Poesía en prosa

El Artista

"Un día nació en su alma el deseo de esculpir la estatua de El placer que dura un instante. Y se fue por el mundo en busca del bronce que necesitaba, pues no podía contemplar sus obras más que en bronce.
Pero el bronce había desaparecido del mundo y no se podía hallar en ningún lugar de la Tierra, excepto en el bronce empleado para hacer la estatua de El dolor que se sufre toda una vida.
Y era precisamente él mismo quien con sus propias manos había modelado esa estatua , erigiéndola en la tumba del único ser a quien amó. Así pues, levantó en la tumba de la persona fallecida aquella estatua, que era su creación, para que fuese símbolo del amor inmortal del hombre y símbolo del dolor humano que se sufre toda la vida. 
Pero en el mundo entero no había más bronce que el de aquella estatua. 
Por lo que entonces, cogió la estatua que tiempo atrás había erigido, la metió en un gran horno y la entregó a las llamas .
Y con el bronce de la estatua de El dolor que se sufre toda la vida esculpió la estatua de El placer que dura un instante."
- Oscar Wilde.
Espero que os haya gustado.

viernes, 11 de mayo de 2012

Y después de todo...

Después de la graduación, me hubiera gustado escribir una "gran" entrada (un poco como que hice el año pasado al finalizar el curso pasado, "Otro curso que se va"), pero creo que todo lo que tenía que decirse fue más que dicho ayer, así que dejaré que las canciones que he seleccionado hablen por mí. Sin más preámbulos, allá voy:

La primera que os dejo es "Fare Thee Well" de Whitesnake (un grupo que ya conocía años atrás pero a los que me enganché definitivamente "por consejo". De paso, doy las gracias a quien me dio ese consejo, porque, si no lo hubiera hecho, menudo grupazo que me estaría perdiendo). Me parece un tema muy hermoso y tranquilo, "blah, blah, blah". UN MOMENTO! ¿Por qué escogí esta canción? Como dice, "no sé por dónde empezar";  creo que he tenido mucha suerte de conoceros y poder compartir una parte de mi vida con vosotros/as, pero ahora es el momento de que cada cual haga/siga su camino:

La siguiente, de Apocalyptica (los chicos que tocan el cello, sí, ésos mismos), titulada "Farewell", es una emotiva y suave pieza instrumental. La canción mejora a medida que avanza, ya veréis qué preciosidad:

Dejémonos de cosas melancólicas. Para terminar, no puede faltar en esta selección de temas la genial y festiva "School's Out", de Alice Cooper, un clásico donde los haya que no necesita presentación. (Tiene gracia: ahora que es cuando puedo canturrearla confieso que estoy más bien apenada por dejar el colegio...) He escogido el vídeo de 1972, que no tiene desperdicio, además, me chifla esa estética tan "glam" (un gusto culposo, qué le voy a hacer...):

 Como dice una canción de Sixx AM:
"So goodbye my friends,
To hell with the sorrow
"
(Así que adiós, amigos míos, al infierno la pena)
Y como vivimos en el siglo XXI, el de estos fantásticos medios de comunicación espero que sigamos en contacto y nos encontremos de vez en cuando.

jueves, 3 de mayo de 2012

Crónica: Queen Symphonic Rhapsody - Oviedo


Cuando leí que en el Teatro Filármonica iba a celebrarse un concierto de "Queen Symphonic Rhapsody" en el que participarían Thomas Vikström, Mats Levén, Michele McCain y la soprano Glaciela Armendariz, me dije "Éste no me lo pierdo". 
Antes del concierto, vi de refilón, en la entrada lateral del teatro, a Thomas Vikström, el hombre estaba asomado a la puerta, a punto de encender un cigarro. Primero pasé de largo pensando "Madre mía, es él, es él, ¡ES Él!!". Casi no había nadie a aquellas horas: fue mi oportunidad. Me comí mi timidez y fui a saludarlo, llamándolo por su nombre y con una sonrisa de oreja a oreja. Hablé con él un poco, fue muy amable: un par de apretones de mano e información sobre fechas de Therion en España en octubre (!). Le comenté entonces que iría, seguramente, al concierto de San Sebastián. Me despedí y no le pedí una foto para tener una excusa y poder volver a verlo en la salida, muajaja.
Una presentación rápida por si alguien ahora piensa, "Pero ser, quién es ése Vikström? Ésa es la cuestión", pues os diré que es el cantante de Therion (banda sueca de metal sinfónico que recomiendo a quienes les guste la mitología y el ocultismo), uno de mis cantantes favoritos (tiene toneladas de carisma y una voz preciosa, como un cruce entre la de Klaus Meine y un cantante de ópera, por describirla de alguna forma). Una imagen vale más que mil palabras:
El concierto estuvo muy bien, con la One World Symphonic Orchestra dando caña y la más que acertada selección de intérpretes. Sorpresa de última hora fue para mí ver a Christian Vidal, a quien se veía muy animado, de Therion también (mucho componente de Therion, ¿no? Acierto), a la guitarra. Merece bien una mención, buen trabajo, sí señor, al igual que toda la Rock Band.
Si no me equivoco, el show comenzó con la genial "Is This The World We Created", muy bien interpretada por Glaciela Armendariz - preciosa voz y muy aplaudida actuación. Pero más ovacionada fue la impresionante Michelle McCain. Mats Levén (quien se encargó de los temas más cañeros) estuvo a sus anchas, y lucía una de esas camisetas con la cara de Charlie Sheen. Y si hablamos de vestuario, hay que mencionar cambios constantes, sobre todo los de Michelle McCain (quien nos cautivó desde el primer momento) y los de Thomas Vikström (que empezó muy rocabilly y terminó con ese look tan "therioniano" con camisa abullonada y levita militar estilo antiguo) Si os soy sincera, no recuerdo todas las canciones que tocaron, fue un set muy largo (30 temas clásicos)
Momento memorable cuando fue el turno de "The Show Must Go On" (mi preferida) - quién la interpretó? Sí, lo habéis adivinado: Thomas Vikström. Creo que le grité un "Bravo". Como ya he dicho, fue en un teatro, y la mayoría de la gente (hubo gloriosas excepciones) estaba muy seria, sin cantar ni gritar ni ná (¿les daría vergüenza?). Al principio me dio un pelín de corte, pero luego pensé, "¿qué narices? Es un concierto de rock" y me "solté la melena", por decirlo de algún modo. Total, que acabé gritando como una loca cada vez que el señor Thomas Vikström aparecía en el escenario jajaja (es que se me caía la baba! - en sentido figurado, ¿eh?)
Precioso duó de Michelle McCain y Glaciela Armendariz en "Love Of My Life", balada hermosa donde las haya. Mats Levén interpretó esa genial "I Want It All" y "We Will Rock You", entre otras, con las que el público se animó. También cantó a dúo con Michelle McCain la preciosa "Who Wants To Live Forever". Un momento muy gracioso cuando Mats salió a escena para cantar "I Want To Break Free", llevando un plumero y ataviado un pañuelo en la cabeza, un mandil y en calzoncillos (o unos pantalones sospechosamente cortos y ajustados). El cachondeo fue máximo cuando apareció Thomas Vikström con una falda, peluca violeta, pechos de plástico y una fregona (O_O). Vaya par de competidores que le han salido a Berto Romero jajaja.
"Barcelona" fue una de las más aplaudidas, dúo de la soprano Glaciela Armendariz y Thomas Vikström. No faltaron temas como "It's A Kind Of Magic", "Bohemian Rhapsody", "We Are The Champions" o "Somebody To Love". Fue muy bonito el gesto de Mats Levén, que sacó a bailar a una mamá de la primera fila. Thomas, por su parte, se dedicó a coquetear con las intérpretes de la orquesta y las señoras del público. Al final, acabamos de pie cantando dando palmas y bailando (no todo el mundo, repito), el estribillo de "We Will Rock You", casi todo el teatro gritaba "We will - we will rock you", una y otra vez.
En un abrir y cerrar de ojos de más de dos horas, el concierto había terminado. Me dirigí a la planta baja, a ver si encontraba a mr Vikström. Y lo hice. Y creo que se acordaba de mí - o a lo mejor es que soy una fan demasiado ilusa. Le grité que había estado impresionante, que me había parecido genial o algo así, y ale, de pronto estaba dándole dos besos y abrazada a él. No me preguntéis cómo. Le pedí una foto y, ale, foto que tengo con uno de mis ídolos (aparezco con una sonrisa de felicidad... os lo imagináis, ¿verdad?) Y dijo que hasta la próxima en San Sebastián (vendrá con Therion en Octubre - aunque el hombre ha dicho San Sebastián muy convencido, yo en la web de la banda veo más bien Bilbao... -, y no me los perderé, estoy casi segura). Tuve mi segundo minuto de gloria de la noche, me despedí y desaparecí entre las calles de Oviedo (oh, qué literario ha quedado eso último)
Una experiencia muy edificante.
Os recomiendo encarecidamente ver este show si tenéis la oportunidad!!
Y para que veáis a Thomas en acción, os dejo un vídeo muy bueno en el que interpreta "The Show Must Go On":

miércoles, 25 de abril de 2012

Leyendo...

Por fin, me animé con El Topo, de Le Carré (confieso: vi la peli, que me pareció genial, - ¡bendito cine!... no, no voy a decir nada sobre los Oscar, lo digo porque algunos/as ya me conocéis... - y ahora estoy leyendo el libro), gracias en parte a la entrada que hizo La Belle Dame Sans Merci sobre él en su blog, La Isla de Calipso.
Os dejo un fragmento en particular que me ha gustado mucho:
"(...) Decidió vender su casa de Londres. Allí, bajo los balcones, agazapado al lado de la máquina de vender cigarrillos, esperando que la nube terminara de descargar su agua, Smiley tomó la grave decisión. Todos decían que el valor de la propiedad inmoviliaria había aumentado desproporcionadamente en Londres. Muy bien. Pues vendería la casa, y con parte del precio compraría una casita de campo en Costwolds. ¿En Burford quizá? Demasiado tránsito. Steeple Aston, ese era el lugar adecuado. Llevaría una vida de excéntrico inofensivo, solitario y meditativo, pero con una o dos simpáticas costumbres, como la de hablar en voz alta para sí, paseando por las calles. Quizá esta clase de vida fuera un poco anticuada, pero ¿quién no es anticuado en los presentes tiempos? Anticuado, sí, pero fiel a sus tiempos. A fin de cuentas, siempre llega el momento en que todos nos vemos obligados a tomar una decisión: ¿Seguimos adelante o retrocedemos? Nada deshonroso había en no dejarse llevar por cada vientecillo de modernidad que soplara (...)"
- El Topo, John Le Carré

viernes, 13 de abril de 2012

Desayuno en Plutón

"No hay muchos que aguanten la historia de Patrick Braden alias Santa Gatita, quien se paseaba por las pasarelas con la cara iluminada por las bombillas mientras gritaba: “Ay, les dije que de mi lado bueno, queridos”."
 "La única frontera que importa es la que está entre lo que te espera y lo que has dejado atrás."
Como si de un cuento de hadas se tratase, el director Neil Jordan nos presentó ya en 2005, mezclando la comedia con el drama, la candidez con la crudeza, y añadiendo grandes dosis de excentricidad, este hermoso filme basado en la novela de Patrick McCabe. Su protagonista, Patrick Braden, alias Gatita, (Cillian Murphy) es un joven travesti irlandés obsesionado, por encima de todo, con encontrar a la madre que nunca conoció, aunque también busca su lugar en el  mundo, su propia identidad y el amor de su vida. Nos narra, con mucho ingenio, sus andanzas y desventuras en la Irlanda y el Reino Unido de los años 70, y cómo se las arregla para salir adelante en esa época de tensión por el conflicto con Irlanda del Norte, el terrorismo del IRA y el rechazo hacia los irlandeses.
“Sólo quiero tener un lugar en la vida.”
Patrick o Gatita es un personaje entrañable, estrafalario, inocente y atolondrado con una imaginación y una fe en el amor y la bondad inamovibles, que tiene que enfrentarse a un ambiente hostil y al rechazo sin renunciar a su forma de ser ni a su personalidad. Justamente por su inocencia y su entrega a los demás, sale mal parado y se lleva golpes, pero nunca se rinde, no abandona su optimismo y acaba conquistando tanto a los demás personajes como al público.

"Yo soy la señorita Gatita y quiero prevenirles de los peligros de ser criada de un cura, sobre todo si se parecen a Mitzy Gaynor."
El guapísimo (en mi opinión) Cillian Murphy está espléndido en el papel protagonista, brilla con luz propia; aporta carisma y magnetismo, y transmite a la perfección el desarrollo y las emociones de su personaje. Es el amo y señor de la cinta, y su excelente actuación le valió una nominación al Globo de Oro al Mejor Actor. Bravissimo! Si entendéis inglés, os recomiendo verla en versión original, no tiene desperdicio. En papeles más secundarios encontramos a Liam Nesson, (como el padre Liam, el cura)  y a Stephen Rea (como Bertie, el mago), dos grandes actores.


La ambientación y la estética están muy bien, pero hay que destacar la agradable y nostálgica banda sonora, compuesta por canciones de pop y glam rock de los años 70. La película empieza (y termina) con la genial "Sugar Baby Love", de The Rubettes, una canción que te saca una sonrisa sí o sí. También aparecen, entre otras, "Feelings", de Morris Albert, "The Windmills Of Your Mind", de Dusty Springfield, o "Children Of The Revolution", de T-Rex. Como curiosidad, el propio Cillian Murphy canta a dúo con Gavin Friday (quien también tiene su papel en la trama) en la canción "Sand". 

Una película diferente y preciosa, con muchos momentos memorables e ingenio. Una de mis favoritas, de las que no me cansaré. Os dejo el tráiler, a ver si os animáis a verla!

"Como dijo Oscar Wilde: Me encanta hablar de nada. Es de lo único de lo que sé algo"